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Tengo una prótesis infectada ¿se puede curar?

¿Podemos llegar a curar una infección protésica? La respuesta es sí.

Las infecciones protésicas, son complicaciones graves, pero de todas las complicaciones, probablemente sean las que tienen una tasa de curación más elevada.  El tratamiento sin embargo, es largo y costoso, dado que con bastante probabilidad, va a requerir de una cirugía y de un tratamiento antibiótico prolongado en el tiempo.

Básicamente existen dos tipos de infecciones, las que denominamos infecciones agudas, aquéllas que aparecen  durante los primeros tres meses después de la implantación de una prótesis y,  las infecciones que denominamos crónicas,   aquellas infecciones que aparecen a partir de los tres meses, incluso hasta al cabo de dos años de la implantación protésica.

En las infecciones agudas, habitualmente el tratamiento consiste en una cirugía, donde se abre la articulación y se lleva a cabo una limpieza exhaustiva, seguida de un tratamiento antibiótico adecuado, para combatir el germen responsable de la infección.

En las infecciones crónicas, el tratamiento consiste en una cirugía donde se procede a  la extracción de la prótesis, dado que sino la extraemos no lograremos combatir la infección. En dicha cirugía se deja un espacio articular con un espaciador de cemento y antibióticos que nos permite mantener el espacio articular y evitar se colapse, Posteriormente recetaremos un tratamiento antibiótico, de una duración aproximada de unas seis semanas. A medida que la evolución del la articulación , así como la de los parámetros de las analíticas del paciente nos muestren que la infección ha remitido, deberemos llevar a cabo una nueva cirugía para colocar una prótesis definitiva.

Con estos tratamientos se alcanzan curaciones por infección por encima del 95%.

 

Dr. Lluís Puig Verdié

Cirugía Ortopédica y Traumatología

Nº Colegiado: 28473

 

EBJIS Annual Congress

34th Annual Meeting of the European Bone and Joint Infection Society

Durante el 34th Annual Meeting of the European Bone and Joint Infection Society (EBJIS), celebrado durante los días 10-12 September 2015, Estoril, Portugal, presentamos el trabajo titulado: Preoperative Antibiotic Prophylaxis: Should We Leave The Prosthesis Unprotected? Donde demostramos que la administración de antibióticos antes una cirugía de prótesis articular infectada no negativiza los cultivos intraoperatorios. Por tanto, se recomienda esta práctica de forma rutinaria.

Infección protésica

Infección protésica ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?

La infección de una prótesis articular es una de las complicaciones mas graves y mas temidas que puede aparecer tras la cirugía. Ocurre solo en una de cada 100 operaciones y, aunque finalmente se consigan curar casi todas, el peaje a pagar es alto. El tratamiento consta de una o varias cirugías,  ingresos en clínica prologados y tratamientos antibióticos de varias semanas con sus posibles efectos secundarios.

¿Esto ha sido siempre así? No. En la década de los setenta no existía curación para este problema. Padecer una infección de una prótesis equivalía, en el mejor de los casos, a perder el movimiento de la articulación (artrodesis), o a sufrir una amputación y, en los casos mas graves, los pacientes podían llegar a fallecer. No se conocía tratamiento efectivo para la infección protésica.

En 1983,  John Insall  publicó un artículo que revolucionó este campo. Expuso el resultado de aplicar una nueva estrategia: el recambio en dos tiempos. El cirujano debía extraer la prótesis, someter al paciente a 6 semanas de infección de una prótesis articulartratamiento antibiótico a través de sus venas y, finalmente volver a colocar una nueva prótesis. Con este modelo,
Insall consiguió curar 11 pacientes, ¡todo un éxito! En ese momento, los cirujanos desconocían por qué el tratamiento antibiótico no era capaz de curar una infección protésica a pesar de que los antibióticos eran fármacos muy efectivos frente a otras infecciones. Unos años después, en 1985,  J Williams Costerton demostró que las bacterias tenían la capacidad de adherirse a los metales, multiplicarse y formar una estructura (biopelícula) con varias capas que impedían que los antibióticos llegaran a ellas, haciendo este tratamiento ineficaz.

¿Se ha avanzado algo desde entonces? Pues, sorprendentemente, ¡no! Si repasamos las guías de recomendaciones de la AAOS (Asociación de Cirujanos Ortopédicos de Estados Unidos) descubrimos que siguen recomendando la misma pauta de actuación propuesta por John Insall en 1983. Durante los últimos 30 años se ha mejorado muchísimo en el conocimiento de las biopelículas y en su diagnóstico, han aparecido nuevos antibióticos y se conocen cuáles pueden ser útiles en estos pacientes. Además, han surgido trabajos que alertan de las posibles complicaciones de la estrategia clásica de dos tiempos. Por todo ello, parece lógico pensar en utilizar nuevas tácticas basadas en el conocimiento actual que mejoren el resultado de la técnica utilizada hasta ahora y que evite sus complicaciones. El recambio en un tiempo (extraer la prótesis, limpiar todo el tejido no sano y realizar tratamientos dirigidos) con la ayuda de tratamientos antibióticos efectivos y personalizados y bajo un abordaje multidisciplinar – colaborando estrechamente cirujanos ortopédicos con infectólogos y microbiólogos – parece, a todas luces, el más lógico y prometedor.

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