En el año 2005 se creó el Registro de Artroplastias de Cataluña. Surgió a iniciativa de la Sociedad Catalana de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SCCOT), del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) y de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS), siendo esta última la encargada de la gestión del proyecto. Por tanto, se ha celebrado el decimo aniversario de esta institución.

El Registro contiene datos de prótesis de cadera y rodilla implantados en centros públicos de Cataluña, el envío de estos datos es voluntario. Actualmente, cuenta con más de 110.000 entradas, aproximadamente la mitad hace referencia a artroplastias de rodilla y, la otra mitad, de cadera.

Los registros de prótesis surgieron en los países nórdicos en la década de los 70. El sueco fue el primero. Y fueron ellos quienes, durante los años 80, iniciaron los estudios de supervivencia de los implantes. Conociendo el momento en que se coloca una prótesis y conociendo el momento en que se retira, se calcula el tiempo que ha “vivido” la prótesis. Posteriormente, en los años 90, introdujeron datos de la función de la prótesis y de los resultados clínicos. Con ello, también se registraba si la prótesis  cumplía o no con su objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La gran ventaja de los datos obtenidos de los registros, frente a los datos obtenidos de los ensayos clínicos, es que son un fotografía de “la realidad”. Es la suma de todos los centros (grandes, pequeños y medianos) y de todos los cirujanos. Normalmente, los resultados de los ensayos clínicos que se publican corresponden a cirugías que se realizan en grandes centros hospitalarios, por cirujanos expertos y en pacientes seleccionados. Estos resultados pueden no ser aplicables al global de población. Los datos obtenidos de los registros sí.

Otro gran beneficio de los registros es la detección de alarmas frente a problemas de las prótesis. Gracias a ellos, se han abandonado y retirado del mercado modelos de prótesis ya que se ha demostrado su mala función y su limitada supervivencia. Datos obtenidos de los registros australianos y también de Inglaterra y Gales, publicados en la revista Lancet en 2012 pusieron de manifiesto los malos resultados del par de fricción metal-metal en las prótesis de cadera y su uso se ha abandonado.

El RACat esta de celebración. Y esta celebración la debemos compartir todos los cirujanos ortopédicos, los gestores sanitarios y los pacientes (presentes y futuros), ya que gracias al registro se sabe que prótesis son las que mejor resultado y más duradero ofrecen. Todos nos beneficiamos. ¡Felicidades!