cantidad-calidad

La cirugía de substitución articular (colocación de prótesis) es uno de los procedimientos quirúrgicos que más frecuentemente se realiza en cirugía ortopédica. Globalmente, los resultados obtenidos tras la colocación de una prótesis de cadera o rodilla son buenos. En la mayoría de casos, los pacientes están satisfechos: el dolor les desaparece, ganan movilidad, recuperan su actividad perdida y mejoran su calidad de vida, pero esto no siempre es así; un porcentaje pequeño de pacientes sufre complicaciones como infecciones, luxaciones o hematomas y la duración de la prótesis no es eterna.

Desde hace tiempo, se sabe que uno de los factores que influye en el resultado final de la cirugía es el número de operaciones llevadas a cabo previamente por el especialista que la realiza. A mayor cantidad, mejores resultados. Es también conocida la relación inversamente proporcional existente entre el número de cirugías protésicas y las complicaciones después de la operación, es decir, que si nos operamos en un hospital o por un cirujano que realiza muchas intervenciones de este tipo, el riesgo de complicaciones disminuye.

Sin embargo, un dato que no conocíamos hasta ahora y que ha sido publicado recientemente en un trabajo basado en los datos de los registros de prótesis Nórdicos (1) (Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca) es que la supervivencia de las prótesis, es decir, “lo que duran”, está también íntimamente ligado al volumen de prótesis que ha implantado el cirujano que realiza la operación. Los autores, después de analizar más de 400000 cirugías protésicas con un seguimiento de 15 años, concluyen que la probabilidad de que la vida de la prótesis sea mas larga es muy diferente si la prótesis se coloca en un centro donde se implantan menos de 50 prótesis al año que en otro con mayor volumen.

En cirugía protésica, ¡la cantidad sí importa! Si se tiene que operar de una prótesis articular, busque cirujanos y centros que realicen un alto número de operaciones al año. Con ello, minimiza el riesgo de sufrir complicaciones y, lo que es más importante, aumentamos la “vida” de la prótesis.

 

(1) Glassou EN, et al., Association between hospital procedure volume and risk of revision after total hiparthroplasty: a population-based study within the Nordic Arthroplasty Register Association database, Osteoarthritis and Cartilage (2015).